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Todo aquello que adoran (y odian) las mascotas

Hoy en el Día Mundial de los Animales, queremos mimar (aún más) a las mascotas. ¿Cómo? Descubriendo qué es lo que más les gusta y lo que no tanto a nuestros mejores amigos.

Aunque pueda parecer que les conocemos porque llevan toda la vida acompañándonos, los perros y gatos nunca dejan de sorprendernos. Lee el artículo para conocer algunas de las preferencias de estos peludos.

LOS PERROS

Aquello que les gusta…

  • Una exquisita alimentación (y unos buenos snacks). Los perros agradecerán que les demos alimentos que cuiden su salud y que les aporten energía. Pero si van acompañados de algún snack, ¡se volverán locos!
  • Los juguetes. Para la mayoría de canes, los juguetes se convierten en su mayor diversión y les ayuda a estimular su mente. Por eso, cuando nos entregan su juguete para que juguemos con ellos, deberíamos sentirnos privilegiados puesto que nos están entregando su bien más preciado.
  • Tener amigos. Estar rodeados de otros perros y personas para poder conocer a gente nueva. La etapa de socialización cuando son cachorros influirá mucho en este punto. Durante ese tiempo es muy importante que las mascotas estén en contacto con distintas personas y animales con el objetivo que se acostumbren a otros entornos. Sin embargo, esta etapa no sólo adquiere importancia cuando son cachorros. Durante su edad adulta, es primordial que sigan interactuando con otros animales y personas.
  • Su cama. Una de las cosas que más aprecian los perros es la comodidad. Su cama, la nuestra o el sofá se convierte en el lugar perfecto para descansar y relajarse. Además, si lo hacen a nuestro lado, se sentirán mucho más protegidos e integrados en la familia.
  • Hacer deporte. Nadar, correr, caminar… necesitan descargar energía y tener su musculatura a punto. Además, también hay deportes como el mantrailing que les ayuda a estimular el olfato o el agility, para fortalecer el vínculo entre mascotas y dueños.

Lo que prefieren que no hagamos…

  • No le mires a los ojos fijamente. Esta simple acción, que para nosotros puede resultar como una muestra de cariño y conexión, para ellos es una situación de amenaza. Evita hacerlo, sobre todo, con aquellos animales que no conoces demasiado.
  • Un abrazo. A nosotros nos encanta porque nos sentimos conectados a ellos y ellos nos dejan hacerlo porque nos quieren mucho. Sin embargo, que les demos un abrazo, no les resulta de lo más complaciente, sino que lo perciben como una señal de dominación.
  • No poder oler. El principal mecanismo que tienen los perros para conocer su entorno es su olfato. Cuando paseamos por la calle y no les dejamos olfatear, les privamos de información interesante para ellos, algo que no les gusta.
  • La correa tensada. Acostumbramos a pasearlos con la correa tensa, algo que les genera estrés y nerviosismo. Pasearles con la correa suelta les ayudará a estar más calmados y evitaremos situaciones de estrés.
  • Los paseos rápidos. Que sólo les saquemos para que hagan sus necesidades, les mosquea. Quieren divertirse, jugar, oler y descubrir cosas nuevas, no sólo ir al baño.

LOS GATOS

Aquello que les gusta…

  • Dormir. Pasan alrededor de 16 horas al día durmiendo, por lo que se puede considerar su hobbie por excelencia. No intentes despertarlos ni evitar que duerman, podría generarles estrés.
  • Atrapar a una presa. Los gatos no cazan animales por hambre, sino que lo hacen por diversión. Su instinto cazador hace que esta actividad sea una de sus preferidas por eso no es extraño que alguna vez nos lo hayamos encontrado con una lagartija o ratón entre sus patas.
  • Afilar sus uñas. Además de mantener sus uñas en buen estado, les sirve para marcar territorio y alejar a sus posibles enemigos. Disponer de un rascador evitará que el felino arañe otros objetos del hogar como el sofá, los muebles o las cortinas.
  • Tumbarse al sol. Si ponemos su colchón en algún sitio de la casa donde dé el sol, le haremos el más feliz. Los gatos adoran los lugares cálidos, por eso, además de encantarles el sol, buscan lugares elevados para descansar.
  • Recibir mimos. Cuando les damos mimos, saben que estamos por ello y es algo que adoran. Las caricias en las orejas, la barbilla y en el lomo son las que más les gustan. Sin embargo, debemos evitar acariciarles las patas, algo que odian.

Lo que prefieren que no hagamos…

  • Cambiar su rutina. Son animales costumbristas, por eso, el más mínimo cambio que les afecte a su rutina, inevitablemente, afectará en su carácter. Sin embargo, a veces, hay cambios que no podemos evitar como una mudanza, un cambio de horario causado por un nuevo trabajo o la llegada de un nuevo miembro a la familia. En estos casos, y en la medida de lo posible, hacer el cambio de forma gradual ayudará a nuestro felino.
  • Viajar. Ya sea en coche, en avión o en barco. Da igual cómo lo hagamos. Para ellos, viajar, significa un cambio en su rutina y, como ya sabemos, es algo que odian.
  • El agua. Cuando les bañamos, llueve o pisan una zona que está mojada se convierte en una de las peores experiencias de su vida. ¿Por qué? Gran parte de las razas felinas provienen de Oriente Medio y China, zonas desérticas. Esta falta de costumbre ha desencadenado en ellos este miedo y rechazo por el agua. No obstante, otras razas como los bosques de Noruega o los siberianos, acostumbrados a estar en contacto con agua, no la temen.
  • Dejar su barriga al descubierto. Ya sea para acariciarles, para abrazarles o cogerles como bebés. No les gusta. Estando panza arriba se sienten vulnerables ante posibles amenazas.
  • Los ruidos. Los gatos suelen ser animales que buscan la calma. Por eso, los ruidos no van con ellos. La música, los truenos, los gritos… todo aquello que desprenda algún ruido fuerte, contra más lejos, mejor, ya que puede llegar a provocarles ansiedad, estrés y miedo.

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